Resumen: La rosa del desierto es una planta suculenta originaria de los desiertos de África y Oriente Medio. Sus brillantes flores se asemejan a las de la adelfa. Crece de forma natural en climas cálidos y áridos, prosperando con cuidado y atención adecuados. Aspecto y características de la rosa del desierto:
- Suculenta con un tronco hinchado, llamado caudex, que almacena humedad.
- Hojas pequeñas y verdes.
- Flores similares a las de la adelfa, de varios colores y combinaciones.
- Altura de hasta 2 m en el suelo, ideal para bonsái.
- Requiere un clima subtropical a tropical y suelo bien drenado y arenoso.
Cómo cultivar rosa del desierto:
- Si plantas en el jardín:
- Elige una ubicación soleada.
- Planta con la base del caudex al nivel del suelo.
- Suelo con buen drenaje y añade fertilizante de liberación controlada.
- Si plantas en maceta:
- Prefiere terracota o arcilla porosa.
- Añade guijarros en la base para mejorar el drenaje.
- Utiliza una mezcla para cactus y suculentas.
- Coloca la planta con el caudex sobre la mezcla.
- Para cultivar como bonsái:
- Elige una maceta poco profunda con agujeros de drenaje.
- Recorta las raíces para ajustarlas a la maceta.
- Rellena con mezcla para bonsái y riega bien.
- Proporciona sombra ligera y protección durante el trasplante.
Cuidados del rosal del desierto:
- Riega regularmente en épocas de calor y sequedad.
- Usa abono hidrosoluble diluido en primavera y verano.
- Añade fertilizante de liberación controlada una vez al año, con moderación.
Poda del rosal del desierto:
- Realiza podas ligeras para mantener la forma.
- En bonsáis, recorta las puntas cada pocos meses, evitando cortar más allá de los puntos de floración.
